Hiroshima, Nagasaki… y Manchuria: el fin de la Segunda Guerra Mundial

Tropas soviéticas Batalla de Manchuria

Cuando se pregunta a la gente, que tenga una mínima noción de historia, sobre qué provocó el fin de la Segunda Guerra Mundial, seguramente contestarán que fue el lanzamiento por parte de EE.UU. de las bombas atómicas sobre Japón.

Si bien no es falso, es una verdad a medias. Es decir, la destrucción de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, el 6 y el 9 de agosto de 1945 respectivamente, fue un punto crucial en el que el conflicto se decantó hacia el bando americano de golpe.

Bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki
Hongos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki

Este ataque fue una decisión provocada por los informes norteamericanos sobre la invasión de las islas niponas, que supuestamente podría haber significado cerca de 1,5 millones de bajas aliadas, así como una cantidad ingente de muertos japoneses, militares y civiles.

Todo ello llevó al lanzamiento de las bombas Little Boy y Fat Man, que dejaron, entre civiles y militares, un total de entre 130.000 a 245.000 muertos.

Stalin aprovecha la situación

Pero no solo esos sucesos fueron decisivos en la decisión final del emperador de Japón, que tuvo que decidir entre las posturas enfrentadas del Consejo de Guerra japonés, escogiendo finalmente la rendición y declarando esta el 14 de agosto.

Antes de eso, el 8 de agosto de 1945, un enorme ejército soviético de más de 1,5 millones de soldados, formado por unas 80 divisiones del Ejército Rojo, 5.000 carros de combate y cerca de 5.400 aviones, se lanzaron contra las tropas japonesas en el estado títere de Manchukuo, en la actual Manchuria.

Tropas soviéticas se dirigen a Manchuria
Movimiento de tropas rusas hacia Manchuria

Stalin, que había acordado durante la Conferencia de Yalta entrar en el Teatro del Pacífico con Gran Bretaña y Estados Unidos, aprovechó la situación para provocar la llamada Operación Tormenta de Agosto, el primer y único enfrentamiento entre la Unión Soviética y el Imperio de Japón durante la Segunda Guerra Mundial.

En este movimiento masivo de tropas, el Ejército Imperial de Japón, que contaba con cerca de 700.000 soldados, 1.000 carros de combate y 1.800 aviones, fue arrasado por el tsunami soviético, suponiendo una victoria completa del Ejército Rojo.

Los soviéticos aprovecharon el final de la Batalla de Manchuria para controlar la zona y entregar el control de la región a los gobiernos comunistas locales que, respaldados por el Kremelin, derivarían en el surgimiento de la china comunista y la división de la península de Corea por el paralelo 38º, entre la Corea del Norte (de control soviético) y la Corea del Sur (de control estadounidense).

Firma de la rendición de Japón
Firma del Acta de la Rendición de Japón

Este hecho, sumado a la abrumadora sensación de vulnerabilidad de Japón por los ataques nucleares sobre territorio japonés, fueron los desencadenantes de la rendición total del Imperio de Japón, firmado el día 2 de septiembre de 1945 a bordo del USS Missouri.

En el siguiente vídeo se puede ver un documental completo, llamado “La Batalla de Manchuria: la victoria olvidada”, en la que se pueden ver imágenes del conflicto y de su desarrollo fugaz que, salvando las distancias y contextos, compitió en rapidez y eficacia con la Blitzkrieg alemana.

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